... olvidadas

El tiempo pasa y ya nada parece volver a la normalidad, todo aquello que formaba parte de su entorno se ha ido borrando, como cuando el viento sopla tan fuerte que desplaza las dunas del desierto...
Un cerebro en proceso de deshidratación, un recuerdo vago y luego inexistente, de lo que en el pasado fué su vida. Una mente perdida y sin control... un parásito absorviendo todo el contenido almacenado en ella...
Y su mirada, vacía de sentimiento, parece perderse en el "más allá" sin ser del todo consciente...
Sentado en ese sofá dónde en tiempos pasados me sentó sobre sus rodillas a contarme el por qué de las cuestiones que yo le planteaba...
"¿Quién es?" le preguntan... y sus ojos, giran para observarme, pero no acierta en la respuesta... y dirá nombres hasta decir basta y tampoco atinará...
Gritas... por que no hay forma de que puedas ver luz en tus días...
Te acuestas y no distingues las horas... aunque ella intente mantener un orden... Pero tu inconsciencia no respeta horarios...
... golpeas sin intención de herir... pero lo haces...
... existes sin intención de hacer sufrir... pero lo haces...
... por desgracia, un muerto en vida... "estoy muerto"... me dices a veces. Yo me pregunto si es una pregunta o más bién una afirmación...
Recuerdo, cuando aún gozabas de algo de lucidez... ¿Cuánto hace? ¿7 años? (Yo tampoco lo recuerdo demasiado...) Me preguntabas mil cosas, todas ellas repetidas con desdén... una y otra y otra... y siempre te respondía, pués que menos podía hacer... albergaba la esperanza que todas ellas arrelaran en tu memoria de nuevo...
Y todos los días, me cago en todo lo más grande de éste mundo...
Todos los días me pregunto, ¿por qué?
Maldito sea el momento en que esa lacra se instaló en tu cabeza...
Hay momentos en los que me cago en Diós, y no creo en él... pero me cago una y mil veces... esperando que en el hipotético caso de que Él exista, pueda darme una respuesta... una explicación convincente que me ayude a descansar de todo esto.
Ahora, tumbado en esa cama, tendiendo tu mano y llamándome por cualquier nombre... te contemplo y se me borra la visión... humedezco tus manos con agua salada... y es que por mucho que lo vivo, no me acostumbro...